LAVANA nació de una observación simple: a las empresas no les faltan necesariamente herramientas. A menudo usan demasiadas, sin que esas herramientas trabajen realmente juntas. Los mensajes llegan por un lado. Las citas se gestionan en otro. Los clientes, los presupuestos, las facturas y las campañas viven en sistemas separados. A medida que la actividad crece, el funcionamiento se vuelve más pesado, más manual y más dependiente de la disponibilidad del dirigente.
LAVANA se construyó para resolver este problema de raíz. En el centro del ecosistema se encuentra LAVANA OS, un Business Operating System en autoservicio diseñado para automatizar las operaciones esenciales de una empresa. En torno a esta base existen dos puertas complementarias: Marketing Services, para las empresas que quieren acelerar su adquisición con especialistas; LAVANA Studio, para construir las aplicaciones, portales y software que aún no existen.
Una empresa puede empezar con la base que necesita hoy y luego hacer evolucionar su sistema sin volver a empezar de cero. Cada evolución debe responder a una sola exigencia: hacer que la empresa sea más autónoma, más legible y más fácil de dirigir.